Morg
Morg, qué falta me haces, arañando la puerta o ronroneando muy cerca de mi cara. Esperándome al llegar del trabajo y metiéndose en cualquier caja o armario abierto.
¿Me reconocerás cuando vuelva?
Si no lo haces, me muero.
23/10/2008
madrid
Morg, qué falta me haces, arañando la puerta o ronroneando muy cerca de mi cara. Esperándome al llegar del trabajo y metiéndose en cualquier caja o armario abierto.
¿Me reconocerás cuando vuelva?
Si no lo haces, me muero.
23/10/2008
madrid
En España hay un miedo raro a asumir los errores. Todo ese debate sobre la memoria histórica por ejemplo. Borrar la historia no borra los muertos, ni sus desapariciones. Las heridas no se pueden cerrar echándole tierra encima.
Otra cosa que me llama mucho la atención y también tiene que ver con ese miedo, es la dificultad que tienen los medios a decir las palabras "asesino", "violador", etc. Le pillan al hombre con el cuchillo en la mano, la ropa llena de sangre, confesando el crimen, y la mujer muerta en el suelo, pero la notica es "presunto asesino de la mujer...." ¿Cómo que presunto? Vale, hay que esperar las investigaciones. Pero el caso es que aún cuando ya se ha investigado, confesado, en muchos casos sigue el miedo a la palabra. A dar nombre a los hechos. El que más asco me dio fue uno que vi en la tele el otro día. Una chica estaba en el hospital, entre la vida y la muerte, habiendo sido violada por tres "presuntos".
¡Por favor!
22/10/08
Madrid.
Aquí siento el impulso de sonreir a desconocidos. Sobretodo a mujeres negras inmigrantes, con o sin niños. Es como si con mi sonrisa puediese ejercer algún tipo de solidaridad latinoamericana callejera, que sin duda no cambiará la vida de nadie, pero quizás pudiese crear un simulacro de comunión durante pocos instantes. Lo he hecho algunas veces. Y la recíproca no es verdadera en la mayoría de los casos. No recibo de vuelta la sonrisa. Creo que hay algo en el aire, una desconfianza peninsular que se pega con el tiempo a las almas. Ojalá no me pase jamás.
22/10/2008.
madrid
Habito o território da saudade. Antes a falta da pessoa amada, a nostalgia de um tempo vivido em comunhão. Agora a falta da mátria, da pátria, do irmão. Será que é essa mistura luso brasileira que me fada a ela, à saudade?
16/10/2008
Madrid.
¿Qué decir cuando una ciudad te regala el encuentro con una persona que ha formado parte de tu vida durante días y noches en los últimos 4 años, sin que ni siquiera supiese de tu existencia? Probablemente: muchas gracias. Pues, gracias Madrid, por ese regalo de cumpleaños. La magia existe, la magia de las palabras de Gio, de todos los grandes. La magia de Lavinia e Itzá, de las mujeres fuertes y combativas de cualquier tiempo, la magia del cambio, de la duda, de la incertidumbre y del valor.
Pura magia, conocer a Gioconda Belli.
07/10/2008
Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis